“El Caso de
Carlos”
Carlos es un chico
que acaba de cumplir los 17 años, hace un año que acabó el colegio.
Él es bien
dinámico, alegre y sobre todo se caracteriza por la habilidad de resolver
problemas y de hablar en radio, pero no lo hace seguido porque piensa que es
una pérdida de tiempo. Sus amigos y familiares lo consideran como un chico
inteligente; a Carlos le gusta mucho reflexionar sobre la vida, pero piensa que
prepararse y seguir estudiando es sólo para pasar el tiempo, por lo que en su tiempo
libre se reúne con los amigos de su barrio y se van al Nintendo, a jugar
fútbol, a las fiestas, etc. Sin importarle nada más que la diversión, por lo
tanto, no planifica su futuro.
La impresión que
da Carlos en su entorno es de muy relajado y despreocupado por su vida futura.
Sin embargo, los compañeros de la promoción de Carlos desde años atrás
mostraban interés por estudiar algo acabando la secundaria, es por ello que
muchos están en la universidad, en el pedagógico, en el tecnológico y otros
preparándose para volver a postular en el próximo examen; cada vez que Carlos
se reúne con los amigos de su promoción se da cuenta que ellos tienen otros
intereses muy diferentes a los de él, que solo es divertirse y no preocuparse
por el futuro.
Después de tantas
meditaciones Carlos se dio cuenta que estudiar, plantearse metas, y planificar
su vida hace que crezcamos más como personas y que avancemos hacia algo
productivo a lograr en nuestra vida.
Carlos siente que se está quedando atrás y que al paso que va no logrará nada en la vida, es por eso que toma una decisión importante: prepararse para dar su examen e ingresar a un centro superior, y el de fijarse metas para saber qué hará cuando acabe de estudiar su carrera. También decide que en sus ratos libres irá a los programas radiales y buscará un espacio radial para que pueda desarrollar su habilidad de locutor, y de esta manera aconsejar a otros jóvenes como él, que aún no se han fijado metas en la vida.

